Tutoriales dZoom: cómo hacer "deliciosas" fotos de comidas

Trucos para que las fotografías que haces de nuestros propios platos de cocina, se parezcan más a las de los profesionales, es decir, que resulten tan apetecibles que nos entren ya por los ojos !

  Lo primero: elegir bien el ángulo de la toma. Para ello analiza la forma, el tamaño, la altura y las características del plato y de los elementos que vas a utilizar como "atrezzo", y con todo esto en mente ya podrás decidir desde qué punto de vista resaltan mejor todos esos elementos.


Fotografía de comida con plano cenital.

Hace que destaquen aún más las formas y líneas que pueda haber presentes en el plato, aunque se aplanan los volúmenes...



Fotografía de comida con plano gusano.

Si lo que vas a fotografiar son ingredientes, colocando éstos sobre la mesa y fotografiándolos a vista de gusano lograrás una toma muy atractiva...



El segundo punto a considerar es la luz: mejor natural y difusa.

No debe incidir de forma directa en el plato, es mejor utilizar un difusor; bastará una simple tela blanca y así aumentaremos el tamaño de la fuente de luz y suavizar las sombras...



Composición: si preparamos una composición con muchos elementos, conseguir guiar a quien visualiza la imagen hacia el verdadero centro de interés de la fotografía puede resultar complicado. ¿Cómo lograrlo? Pues gracias al uso de líneas, texturas y capas. Por ejemplo, introduciendo una cuchara para dirigir la atención hacia el plato principal...


Puedes crear líneas con cubiertos o utilizar superficies en las que las texturas dibujen líneas para servir de guía al espectador...



En cuanto a las capas, en función de la distribución de los elementos de la composición, puedes crear diferentes planos que hagan que tu imagen gane en profundidad y que ayude a quien observa la fotografía a experimentar una sensación similar a la que tendría al sentarse frente al plato...



¡Ah!, y por cierto: el plato, mejor acompañado que solo.
Prueba a arropar al plato principal con los ingredientes, las especias, vajilla o cubiertos complementarios; latas, jarras, vasos, paños y superficies de madera u otros materiales serán sin duda un complemento fabuloso para tu plato principal...



Aunque, por supuesto, tampoco debes caer en el error de que toda la fotografía esté repleta de elementos: recuerda la importancia del espacio negativo y todo lo que puede dar a tus fotografías...



Sobre el color, respeta la importancia del color del plato principal: el rojo de la salsa de tomate, el rosa del salmón...



Para ello, procura que los elementos extra que incorpores a la composición tengan colores neutros: un fondo gris, una superficie poco saturada, cristal o vajilla en colores pastel. 


fuente: dZoom
imágenes: Edalin Photography