Fotos inspiradoras que podemos hacer con tan sólo salir a la calle

Escenas cotidianas que de tan normales que son se nos pasan por alto, pero a las que podemos dar un enfoque interesante y visualmente atractivo... 




Un artista callejero, mobiliario urbano antiguo y curioso como un viejo fotomatón, una cabina de teléfono o incluso un coche antiguo...


Los charcos, las luces y las siluetas que se reflejan en las calles mojadas en los días de lluvia...


Los escaparates de tiendas y restaurantes, el reflejo de otros edificios en ellos e incluso alguna persona con la mirada perdida en el infinito: la esencia de lo cotidiano


La arquitectura...


Las formas, los colores, las líneas...

Escoge un ángulo atractivo y juega con la profundidad de campo para lograr enfatizar lo que más llame tu atención:


Observa a la gente: muchas veces una persona pensativa mirando por la ventana puede contarnos muchas cosas...


Los grafitis, auténticas obras de arte callejero al alcance de todos...


Las luces de neón, los objetos olvidados, un perro o un gato callejero, una bicicleta...




La perspectiva, la gran aliada de nuestras composiciones fotográficas...


Este perro atado a algún lugar reposa sobre su improvisada cama, como si de un perro ejecutivo se tratase. La fotografía nos produce una mezcla entre simpatía y pena, y en cuanto a la composición, vemos cómo peso visual recae en el lado derecho y se respeta la ley de la mirada del animal...


El contraste, nuestro segundo gran objetivo a la hora de cazar buenas fotografías. Este es un buen ejemplo de contraste entre colores y texturas: parece que la puerta no pertenezca a esa pared porque el color amarillo limón y la textura lisa de la puerta contrasta mucho con la madera rugosa y azul marino que le rodea. Y además, de nuevo las líneas tienen cierto protagonismo en la composición.


Los cruces y pasos de cebra son también elementos muy "fotogénicos" en la escena urbana. Si tienes la oportunidad de fotografiarlos desde las alturas y conseguir planos picados o cenitales, lograrás muy buenos resultados...


Las verjas, los carteles, las señales...



¿Y si además de fotografiar lo evidente nos pasamos también a lo más abstracto? 
En esta fotografía se ha jugado con el contraste entre el color rojo y el negro, incluyendo además la silueta de un sujeto y de un semáforo cuyo equilibrio visual en la composición resulta muy atractivo. Además el fotógrafo ha cortado la imagen del viandante para que quede claro que la sombra es lo relevante...


Las emociones: el mayor reto para el fotógrafo callejero. Unos niños jugando al escondite bajo la lluvia nos recuerdan que nosotros también fuimos niños una vez. En cuanto a la técnica, no olvides usar una velocidad de obturación alta para congelar el movimiento y el modo ráfaga para captar más fotos y no perderte el momento clave...


Esta captura está cargada de significado: el rótulo con la palabra FEAR (temor, en inglés) y un aviso de peligro de paso del tranvía, una persona con ropa del mismo color que el mensaje... ¿será una persona que avanza sin temor a nada?


Un truco para sacarle partido al ritmo: incluir tres elementos iguales en la composición...


Si quieres hacer fotos en una calle muy transitada puedes probar a usar velocidades de obturación más bajas: las personas o vehículos que estén detenidos aparecerán nítidos, mientras que los que se están movimiento rápidamente saldrán movidos. Utiliza esta técnica cuando pretendas transmitir una sensación de movimiento, de agobio, de ajetreo o incluso de caos...


Y por último, el transporte público. Un autobús, un tren, un metro o un tranvía... detente a observar en estaciones públicas y podrás captar la esencia misma de la cotidianidad y la humanidad en sí misma...

fuente e imágenes: dZoom