Algunas buenas fotos tomadas en días de niebla

La niebla, una gran difusora de la luz capaz de dar a nuestras tomas un toque de misterio, melancolía e incluso terror...






Un puente, una carretera que no llevan a ninguna parte y una velocidad de obturación lenta (con trípode) para capturar la niebla en movimiento...




Para fotografiar la niebla no hace falta que estemos dentro de ella: podemos situarnos en un lugar estratégico fuera de ella, y ver cómo las nubes van invadiendo lo poco que se deja ver de una paisaje, como ocurre por ejemplo en esta toma en la que la cima parece que está apunto de ser invadida por las nubes...


¿Qué hay más misterioso que un bosque con niebla? La niebla minimiza la textura y el contraste de los diferentes elementos que aparecen en la toma, por eso es importante cuidar el enfoque...


En las fotos con niebla el protagonista puede estar dentro de la escena, como este caballo ...



o este perro...



Pero también puede ser alguien que esté fuera de ella, observándola. En este nuevo ejemplo, además, las ramas del árbol enmarcan al sujeto cuyo reflejo nos es devuelto por el agua del charco, dando como resultado una captura muy atractiva...


Disparar en condiciones de niebla es similar a cuando disparamos en entornos con nieve: la cámara tiende a medir el gris medio con lo que la niebla, blanca, se verá también grisácea y la toma en general quedará subexpuesta. Es por ello que deberemos compensar la exposición de la toma tantos puntos como lo requiera la escena que vayamos a capturar...


Fotografiar siluetas en un entorno con niebla puede brindarnos capturas tan mágicas como esta para la cual se ha elegido la exposición en función de la luminosidad del fondo, para que de los ciervos sólo se vea la silueta... 


Reflejos, también en entornos con niebla: aunque no se vean perfectos, realzan el misterio de la escena...


Al amanecer: siempre tendremos, claro está, más posibilidades de encontrar niebla en un paisaje si madrugamos un poco; además, con un poco de suerte incluso veremos los rayos de sol filtrándose por entre ella creando una atmósfera mágica...


Y por supuesto, también en la ciudad podemos sacar buenas fotos en condiciones de niebla. Es el caso de esta imagen de uno de los puentes más famosos del mundo: el Golden Gate de San Francisco...

fuente e imágenes: dZoom